Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra autocomplacencia significa la satisfacción por los propios actos o por la propia condición o manera de ser. En otras palabras, la autocomplacencia es cuando uno pone sus deseos y/o necesidades por encima de todo. Una manera común en la que una persona muestra ser autocomplaciente es al hacer las cosas por su propio interés o diversión sin tomar en cuenta el daño o el impacto que puede causar en otros. El concepto de la autocomplacencia se parece al del egoísmo, ya que en ambos el hombre hace algo simplemente por su bien o felicidad. Sin embargo, la autocomplacencia se diferencia al egoísmo ya que es más específica. El egoísmo
Todo ser humano ha tenido sus momentos de autocomplacencia. Yo no soy ni una excepción. A través de mi vida he tenido varias ocasiones en las que decido hacer cosas solo por mi deseo propio y sin preocuparme de las consecuencias que le puede traer a los demás. En la mayoría de estos casos, termino poniendo mis deseos por encima de mi familia y sus prioridades. Un ejemplo que puedo relacionar con esto sucedió hace poco en el día del cumpleaños de mi abuela y esa misma noche tenía unos quince años. Mi abuela cumplía 75 años y yo siendo su nieto favorito sentía que debía ir. Sin embargo, ya todos mis amigos me habían dicho que la fiesta iba a ser un éxito y me garantizaban que iba a gozar ahí. Aquí fue cuando mi autocomplacencia tomo control y me decidí por ir a los quince años. Esto fue autocomplaciente ya que puse mi deseo de ir a una fiesta por encima de un compromiso familiar. Supongo que después de eso mi abuela se sintió decepcionada por mi decisión.
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